Virgen María:
Mis queridos hijos, he aquí que ha llegado el tiempo de poner a Dios primero.
El mal debe desaparecer de vuestros corazones; solo Dios puede salvaros, así que encomendad toda vuestra vida a Él.
Él dio su vida para que vosotros tuvierais vida; sabed esto.
Amén †
Jesús:
Mis queridos hijos, Mis Amigos, os invito a venir a Mí en Confesión, porque el tiempo se está agotando rápidamente.
El tiempo ha llegado a su cúspide este marzo, pues todo lo que veis será purificado.
Os recuerdo esto hoy, en este día, porque todo está en oposición en este mundo pervertido, blasfemo y sin Dios.
Conmigo, enviado por el Padre Eterno, viviréis vuestra fe; es a través de la fe que todo os llega.
Amén †
Respetad a vuestros amigos; respetad a aquellos que están cerca de vosotros.
No condenéis lo que ha de venir, porque el tiempo está cercano para acudir en vuestra ayuda.
Conmigo, con Mi Espíritu, caminaremos juntos.
No arruinéis vuestras vidas hablando mal de aquellos que os aman.
Nosotros somos vuestros como vosotros sois Nuestros.
Juntos triunfaremos; la fe da fruto, y ese fruto es la gracia santificante que os guía.
Amén †
Jesús, María y José os bendicen en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
La bendición que Os damos debe ser aceptada sin duda alguna sobre su verdad.
Amén †
La semilla que Mi Padre colocó en Mí es como un fruto que no se marchita.
Amén †
"Consagro el mundo, Señor, a Tu Sagrado Corazón",
"Consagro el mundo, Virgen María, a Tu Inmaculado Corazón",
"Consagro el mundo, San José, a tu paternidad",
"Consagro el mundo a Ti, San Miguel, protéjelo con tus alas." Amén †