Queridos hijos, soy vuestra Madre y os amo. Siempre estoy a vuestro lado, aunque no podáis verme. Sed mansos y humildes de corazón. Sois importantes para el cumplimiento de Mis planes. Estad atentos, pues deseo conduciros a una alta cumbre de santidad. Dad testimonio con vuestras propias vidas de que pertenecéis al Señor y de que las cosas del mundo no son para vosotros.
Liberaos verdaderamente de todo mal y buscad vivir vuestra fe con alegría. Vivís en un tiempo peor que el tiempo del diluvio. La criatura se ha puesto en el lugar del Creador, y la humanidad beberá la amarga copa de la aflicción. Volved atrás rápidamente. No dejéis para mañana lo que debéis hacer hoy.
Os dirigís hacia un futuro doloroso, y solo a través del poder de la oración podréis alcanzar la victoria. Un acontecimiento doloroso ocurrirá en esta tierra, y el dolor será grande para Mis pobres hijos. ¡Tened valor! En este momento, os estoy enviando desde el Cielo una lluvia extraordinaria de gracias. ¡Seguid adelante por el camino que os he mostrado!
Este es el mensaje que os transmito hoy en nombre de la Santísima Trinidad. Gracias por permitirme reuniros aquí una vez más. Os bendigo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Permaneced en paz.
Fuente: ➥ ApelosUrgentes.com.br