Virgen María:
Mis queridos hijos, volved a Mi Hijo, venid a Él, no lo retraséis, porque Él renovará todo lo que vuestros ojos vean. En vuestro tiempo, os dará Su luz para que todos seáis de Él. Pocos escuchan Nuestras Palabras. Pero aquellos que presten atención a ellas tendrán la felicidad de conocer la Victoria. ¿Victoria?, me diréis. Sí, victoria sobre todo lo que no es de Dios; victoria sobre todo aquello que no está en conformidad con Su Divina Voluntad. Mirad lo que se avecina. Miraos a vosotros mismos. ¿Estáis en estado de gracia? Si es así, benditos sois; si no, tened cuidado.
Amén †
Jesús:
Mis queridos hijos, Mis Amigos, a quienes otorgo Mi gracia, ¿la rechazaréis? Quiero hablaros de mi encuentro con vosotros durante esta Cuaresma. Debemos encontrarnos para poner fin a este mundo ingrato y pecador, lleno de sí mismo. La soberbia nunca ha tenido cabida junto a Mi Reinado. Yo soy humildad, y os pido humildad. Conmigo seréis puros; sin Mí estaréis perdidos. Grabad esto en vuestras mentes.
Amén †
Mi Gloria resplandecerá este año, en el que las fuerzas del Mal se retirarán.
Amén †
Jesús, María y José, os bendecimos en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. La Victoria es el latido de vuestros corazones en perfecta alianza con Nuestros Santos Corazones. Todos aquellos que clamen contra Nosotros tendrán un futuro que no deseo para ellos. Venid, abrazad la fervor de Mi Corazón. Os daré lo mejor, por lo cual muchos os envidiarán.
Amén †
La paz y la alegría deben estar dentro de ti. Amen †
"Consagro el mundo, Señor, a Tu Sagrado Corazón",
"Consagro el mundo, Virgen María, a Tu Inmaculado Corazón",
"Consagro el mundo, San José, a tu paternidad",
"Te consagro el mundo, San Miguel, protéjelo con tus alas." Amen †